Empleados de empresa trabajando en un caso de análisis de responsabilidad solidaria.
Empleados de empresa trabajando en un caso.

En el artículo de hoy hablaremos sobre la responsabilidad: qué es la responsabilidad jurídica, tipos de responsabilidad y su comparación. Además, también hablaremos de la responsabilidad solidaria en el ámbito civil, en el ámbito societario y en el tributario.

¿Qué significa el concepto de responsabilidad en el ámbito jurídico?

El concepto de responsabilidad es uno de los conceptos angulares de nuestro Ordenamiento jurídico. Su importancia es tal debido a que sirve como nexo entre la norma jurídica establecida y la infracción de la misma por los individuos. Encontramos diversas manifestaciones de la responsabilidad jurídica en los diferentes ámbitos del Ordenamiento, como son: Derecho civil, laboral, penal, administrativo, mercantil… etc. Por ello, es difícil encontrar una definición concreta y exacta de la responsabilidad jurídica, válida para todos los ámbitos. Sí podemos acercarnos a ella a través de la definición ofrecida por la Real Academia Española: «Deuda, obligación de reparar y satisfacer, por sí o por otra persona, a consecuencia de un delito, de una culpa o de otra causa legal».

La responsabilidad en el Derecho positivo

Dentro del Derecho positivo, que se define como un conjunto de normas jurídicas escritas por el órgano estatal que ejerce la función legislativa, podemos diferenciar, entre otras, tres tipos de responsabilidad: la responsabilidad sancionadora o penal, la responsabilidad civil objetiva y la responsabilidad civil subjetiva.

  • La responsabilidad penal: este tipo de responsabilidad tiene como finalidad reforzar el carácter sancionador de la norma jurídica. Es la consecuencia jurídica derivada de la comisión de un hecho tipificado en una norma jurídica por un sujeto, y siempre que dicho hecho sea contrario al orden jurídico. La responsabilidad penal se orienta a la resocialización del sujeto procurando que este no vuelva a cometer otro hecho delictivo. 
  • La responsabilidad civil: este tipo de responsabilidad se basa en el deber de reparar el daño causado por la infracción de una norma jurídica. La responsabilidad civil busca resarcir al titular del bien jurídico lesionado a través de una compensación económica por el daño que el hecho delictivo le provocó.

Los tipos de responsabilidad que analizaremos en este artículo es la responsabilidad solidaria y la compararemos con otros tipos de responsabilidad.

Responsabilidad solidaria según el Código Civil

El Código Civil hace referencia concretamente, a la responsabilidad solidaria de las obligaciones. ¿Qué son las obligaciones solidarias? Este tipo de obligaciones son aquellas en las que concurren dos o más acreedores y/o deudores, de manera que cada acreedor debe pedir y/o cada deudor debe prestar íntegramente el objeto de la obligación.

En esto se basa la responsabilidad solidaria: cada acreedor es responsable por sí mismo e individualmente de pedir o solicitar el objeto de la obligación. Así mismo, cada deudor sería responsable de pagar o prestar el objeto de la obligación por sí mismo y de manera íntegra. Es decir, aunque encontremos varios individuos en cada parte de la obligación o contrato, cada uno de ellos deberá responder de manera particular a las obligaciones de la parte a la que pertenece.

Este tipo de responsabilidad se establece frente a terceros. Esto quiere decir que ello será sin perjuicio de que cada acreedor o deudor repercuta internamente al resto de acreedores o deudores.

Ángulo bajo de rascacielos de oficinas.
Ángulo bajo de rascacielos de oficinas.

Lo que establece el Código Civil respecto a las obligaciones y la responsabilidad solidaria se encuentra en los artículos 1137 y siguientes. Lo que establecen estos preceptos será:

  • La responsabilidad solidaria solo se establecerá cuando así se determine expresamente. Es decir, la norma general no será la solidaridad.
  • En caso de que la cosa objeto de la obligación fuera indivisible, los acreedores deberán solicitar el cumplimiento a todos los deudores conjuntamente. Además, los actos que perjudiquen al derecho de los acreedores solo serán válidos cuando se hubieran llevado a cabo por todos los acreedores conjuntamente.
  • La responsabilidad solidaria implica que cada uno de los acreedores puede realizar aquellas acciones que sean beneficiosas para sus derechos, pero no aquellos que le sean perjudiciales. Por ejemplo, un acreedor no podrá renunciar solidariamente al derecho frente a la parte deudora. Para ello, necesitará el permiso del resto de acreedores.
  • El acreedor solidario puede proceder a la novación, compensación, confusión o remisión de la deuda. En este caso, deberá responder a los demás acreedores de la parte que les corresponda.
  • El pago que realice uno de los deudores solidarios extinguirá la deuda. Este deudor reclamará a sus codeudores la parte que a cada uno le corresponda. Esta acción se denomina acción de repetición. En caso de que uno de ellos fuera insolvente, se repartirá su parte a prorrata entre el resto de codeudores. 
  • En el caso de que el objeto del contrato se hubiera extinguido por causa o negligencia de uno de los deudores, todos los codeudores responderán frente a la parte acreedora, abonando su precio, indemnización de daños y perjuicios, así como intereses devengados. Ello sin perjuicio de que los codeudores repercutan al deudor responsable.
  • Cada codeudor podrá exponer todas las excepciones que deriven de la naturaleza de la obligación, así como excepciones personales. Sin embargo, las personales repercutirán únicamente sobre la parte que individualmente le corresponda.

En tales supuestos, existen unos objetivos comunes entre los distintos deudores con una conexión entre ellos. Esto hace que los diversos deudores que hayan concurrido a una sola obligación se les establezca una responsabilidad solidaridad frente al acreedor con el que han mantenido una relación comercial. Como es el caso, por ejemplo, de contratos de arrendamiento financiero firmados con un acreedor por diversas partes vinculadas entre sí en las que todas se obligan con el acreedor mediante garantías que le permita reclamar la totalidad de la deuda a cualquier parte vinculada.

La responsabilidad solidaria de los administradores

Este tipo de responsabilidad se encuentra establecida en el artículo 367 del Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital. Será aplicable a los administradores de una sociedad para aquellos casos concretos en los que el Ordenamiento lo establezca.

La responsabilidad encuentra su finalidad en la necesidad del legislador de imponer una serie de obligaciones derivadas del deber de diligencia de los administradores, recogido en el artículo 225 LSC.

Así pues, establece la LSC, que los administradores tendrán una responsabilidad solidaria entre sí, en los siguientes casos:

  • Cuando, encontrándose la sociedad incursa en una causa de disolución, no convoquen la junta general en el plazo de 2 meses.
  • En caso de que no se hubiera constituido la junta general o, habiéndose constituido, se llegara a un acuerdo que denegara la disolución o un acuerdo sobre la remoción de la causa de disolución y hubieran transcurrido dos meses. En este caso, los administradores deberán solicitar la disolución o responderán solidariamente.
  • Encontrándose la sociedad en situación de insolvencia, no soliciten la declaración de concurso dentro de los dos meses siguientes al conocimiento de tal situación.

De este modo, la responsabilidad solidaria de los administradores determina que responderán solidariamente de las deudas sociales que se generen o tengan lugar en este periodo de tiempo. En caso de cumplimiento tardío de las obligaciones impuestas por el artículo 367 LSC, responderán solidariamente de las deudas sociales generadas hasta la fecha de este cumplimiento. Por lo que esta responsabilidad solidaria queda limitada hasta la fecha del cumplimiento tardío.

Responsabilidad solidaria vs. responsabilidad mancomunada

Existen diferentes tipos de responsabilidad, dependiendo del sujeto sobre el que recaiga y la extensión de sus obligaciones. De este modo, como hemos comentado anteriormente, la responsabilidad solidaria deriva en que cada uno de los individuos deberá cumplir con sus obligaciones en nombre del resto de acreedores o deudores, si así resulta necesario.

Sin embargo, otro tipo de responsabilidad se trata de la responsabilidad mancomunada. En estos casos, la deuda u obligación se reparte mancomunadamente entre los individuos que conforman la parte.

Por ejemplo, en el caso de deudores mancomunados, cada uno de los codeudores será responsable y responderá únicamente de la parte de la deuda que le corresponda. Por lo que, en caso de que los acreedores soliciten el pago de la deuda al completo, deberán hacerlo a cada uno de los deudores por separado, al contrario que en responsabilidad solidaria.

La mancomunidad será la norma general para las obligaciones, así como establece el Código Civil. De este modo, únicamente se considerará que una obligación es solidaria cuando así se establezca expresamente.

Responsabilidad solidaria vs. responsabilidad subsidiaria

La responsabilidad subsidiaria en ocasiones es confundida con la responsabilidad solidaria. Sin embargo, tienen ciertos matices que nos permiten diferenciarlas.

La responsabilidad subsidiaria permite al acreedor dirigirse frente al deudor subsidiario en el caso de que el deudor principal no haga frente a sus obligaciones. Este responsable subsidiario esta normalmente establecido por la regulación legal del tipo de obligaciones que se trate. También podrá establecerse en el contrato privado concreto del que se trate.

La responsabilidad subsidiaria permite dirigirse frente a un segundo deudor, que responderá en caso de que el deudor principal no lo haga. Sin embargo, encontramos una diferencia principal respecto a la responsabilidad solidaria. Esta diferencia deriva el ordenamiento jurídico nos impone que antes de dirigirnos al deudor subsidiario nos hayamos dirigido efectivamente frente al principal.

Por ejemplo, el artículo 43 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, establece la responsabilidad tributaria subsidiaria en determinados casos. Esta se establece para los administradores de hecho o de derecho de las personas jurídicas y a las personas o entidades que tengan el control efectivo, total o parcial, directo o indirecto, de las personas jurídicas, entre otros terceros.

Así pues, el responsable subsidiario estaría obligado al pago de la deuda tributaria en caso de que no lo haga el deudor principal. Ello con ciertas especialidades. Ello sin perjuicio de la acción de repetición que pueda llevar a cabo posteriormente.

Empleados trabajando en el análisis de un caso.
Empleados trabajando en el análisis de un caso.

¿Necesitas asesoramiento?

Diferenciar los tipos de responsabilidad y la responsabilidad solidaria es importante a la hora de establecer cualquier tipo de contrato privado, así como en el ámbito jurídico en general. Si tienes cualquier duda sobre la responsabilidad solidaria y sus implicaciones, no dudes en contactar con nosotros y te asesoraremos.

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